Todos los que tienen edad recuerdan las encimeras que fueron tan populares en los años cuarenta/sesenta del pasado siglo.

Después de estar presentes en la mayoría de los hogares que renovaron las cocinas, pasadas unas décadas se las consideró de poco valor estético.

Aunque, actualmente, no se les pueden poner estos calificativos pues, las técnicas modernas de fabricación de encimeras laminadas de alta presión, nos permiten disponer de una gran variedad de acabados y estilos con la máxima calidad.

De hecho, son las encimeras más vendidas en el centro y norte de Europa.